Los usuarios de bibliotecas públicas aumentan al ritmo de un millón por año
Castilla-La Mancha y Extremadura registran las mayores subidas.- La mitad de los centros abren menos de 20 horas a la semana

EFE - Madrid - 22/09/2008

El número de usuarios de las bibliotecas públicas creció de forma llamativa en los últimos años, al pasar de los 6,4 millones que había en 2001 a los casi diez de 2005, un período en el que las visitas recibidas por estos centros aumentaron desde los 57,2 millones del primer año a los 83 del segundo.

Estos son algunos de los datos que figuran en el libro Las bibliotecas públicas en España. Dinámicas 2001-2005, realizado por la Fundación Germán Sánchez Ruipérez y presentado hoy en la sede del Ministerio de Cultura por el titular de este departamento, César Antonio Molina; el vicepresidente ejecutivo de la Fundación, Antonio Basanta, y el presidente de CEDRO, Juan Moyá.

El estudio, que, como dijo Basanta, nace "con cierto carácter de exhaustividad", demuestra el crecimiento "realmente destacado" que ha experimentado el número de bibliotecas públicas en España (de 3.871 en 2001 se ha pasado a 4.752 en 2005), si bien ese esfuerzo está "muy concentrado en algunas comunidades autónomas", en especial en Castilla-La Mancha y en Extremadura.

En los años del estudio las colecciones que ofrecen las bibliotecas públicas han aumentado también de forma muy significativa, ya que en 2005 había 54,3 millones de documentos (el 90,5% son libros) disponibles, frente a los 39,5 millones de 2001.

Gracias a este último incremento, siete comunidades autónomas (Navarra, Extremadura, Castilla-La Mancha, Castilla y León, País Vasco, Asturias y Baleares) alcanzaban en 2005 los índices recomendados por IFLA/UNESCO de 1,5 a 2,5 libros por habitante.

Aunque estos datos reflejan la buena evolución de las bibliotecas públicas en España, Basanta dijo que también hay "sombras": más de la tercera parte de los puntos bibliotecarios tienen menos de cien metros cuadrados y casi la mitad de los centros existentes "no sobrepasa las veinte horas de apertura semanal".

El ministro de Cultura, César Antonio Molina, calificó ayer de "muy grave" que "alguna comunidad autónoma" no aporte la cantidad que le corresponde para la compra de libros destinados a bibliotecas públicas, algo que las demás comunidades sí cumplen, aunque a veces sea "a regañadientes".
Si bien Molina no quiso mencionar el nombre de la autonomía que no cumple los parámetros establecidos, en la documentación facilitada por el Ministerio de Cultura figura que es la Comunidad Valenciana la que invierte al año 1.210.000 euros y no los 2.222.071 que le corresponde por población.
El ministro, que ayer se refirió a esta cuestión durante la presentación del libro Las Bibliotecas públicas en España. Dinámicas 2001-2005, señaló que Cultura destina cada año una cantidad para la adquisición de libros "que tiene que ser correspondida por cada comunidad autónoma". "Casi todas cumplen con este compromiso, aunque no todas lo hacen al mismo tiempo que les llega el dinero", dijo.